Comunidad del valle del chota afrodescendiente del Ecuador

El Valle de chota fue el lugar donde la mayor concentración de africanos, luego de esmeraldas. En el periodo de las plantaciones de algodón y de azúcar se da una importación masiva de eslavos de África Asia esta zona. Ellos están distribuidos por su mayoría en la parte del rio del chota.

 

Se ubican el valle de chota entre las provincias de Carchi e Imbabura. Las comunidades de Ambuquí, Chalguayacu, Juncal, Carpuela, estación Carchi y Ponce comprenden este valle ubicado en Los Andes ecuatorianos. Este destino posee varios atractivos turísticos y su gente mantiene costumbres ancestrales que atraen a los viajeros del mundo y Ecuador.

 ·         Los primeros afrodescendientes desarrollaron un vital trabajo en las tierras de ese entonces

  • Algo que sobre sale de esta región una peculiar costumbre que se llama “Bomba” un ritmo muy pegadizo 

En esta localidad se puede llegar a ver lo que es la música y el baile al compás de la bomba, el tambor y otros instrumentos son su principal atractivo. Los viajeros pueden realizar turismo comunitario con los habitantes para conocer de cerca la cultura afroecuatoriana.


 Comunidad de Esmeralda afrodescendiente del Ecuador


Según el mercader Alonso de Illescas los primeros afrodescendientes son producto de un naufragio porque el destino del barco era Perú, las tribus indígenas de ahí se encontraron con los esclavos y los denominaron como Malabas (diablos)



 

El aspecto más visible y conocido de la cultura afroecuatoriana es la música, está reconocida como patrimonio inmaterial por la UNESCO y se caracteriza por usar marimbas bombas y otros instrumentos. Por un lado, está la música negra de la provincia de Esmeraldas ubicada en la costa norte del país. 

La música de marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con tubos resonadores de bambú, y se acompaña con el cununo, el guanza y las maracas. Este elemento del patrimonio cultural inmaterial está profundamente arraigado en las familias, así como en las actividades de la vida diaria. Por eso, se considera que sus practicantes y depositarios son los miembros de la comunidad en su conjunto, sin  distinción de sexo o edad.

Los hombres y mujeres de esta comunidad cantan relatos y poemas, acompañando sus interpretaciones con movimientos rítmicos del cuerpo, en diversos eventos de carácter ritual, religioso o festivo para celebrar la vida, rendir culto a los santos o despedirse de los difuntos.

Los ritmos más comunes y familiares son:

·         El chigualo

·         El arrullo

·         El andarele

·         El alabao

·         La caderona



Comentarios